viernes, 6 de julio de 2007

Cuando cumplimos años...

A propósito de una reciente cumpleañera...
No es extraño y mucho menos se nos dificulta pensar la siguiente frase cuando cumplimos años: "Sí un año más y un año menos", y hasta la decimos!!! que no sé si es lo peor el expresarla.


Acaso que cumplir años es un delito, una enfermedad o algo por el estilo?; al contrario, tan sólo con la oportunidad que Dios nos dá de cumplir un año más de vida, que podemos, (lo digo así porque me incluyo) transformar en aprendizaje, amor, aventuras, vida, perdón, diálogo, compromiso entre otras cosas; entonces por qué no dar las gracias por ese año más.

A mis escasos 32 (proximamente 33 en unos cuantos dias), puedo afirmar que me encanta cumplir años. Tan sólo el recibir en casa a la gente que durante años ha estado conmigo en las buenas y en las no tan buenas, las nuevas amistades que se han de cultivar, en las demostraciones de cariño transformadas en una llamada, mensaje de texto, email, tarjeta virtual, flores, entre otros, significa que se ha vivido.

Claro está recordamos también a esos seres que estuvieron con nosotros hasta cierta edad, que amamos y que ya no están pero que de alguna manera aprendimos algo de ellos, pues sea bueno o malo siempre se aprende, vuelvo a repetirlo significa que hemos vivido. Entonces de ahora en adelante veamos con satisfacción el año que se deja atrás y el nuevo que llega con un feliz cumpleaños!!!.

Mi tía-madrina que ya no está conmigo me regalo una tarjeta de cumpleaños en la cual me escribió: "Cuenta en las noches las estrellas y no las sombras. Cuenta en la vida las sonrisas y no las penas. Cada año que cumplas... cuenta la edad en amigos y no en años"
Tu tía que te adora Coco.

Y para concluir les dejo esta Carta de cumpleaños tomada del libro "El Valor de las pequeñas cosas" de Roque Schneider, para todos los cumpleañeros y cumpleañeras de este año 2007.

AMIGO... AMIGA MIA...

Me gustaría escribirte, hoy, una carta bien original. Diferente, en el estilo y en su esencia, de todo lo que te haya dicho o escrito.

Una carta original, sin desencantos, sin la más pequeña tachadura. Ninguna gota de tristeza mojando la hoja. Ninguna nota discordante desafinando el mensaje. Que al leerla, tu corazón latiese más rápido, tus ojos brillaran más y tus labios pudieran sonreir conmovidos. Una carta sincera, espontánea, que te dejase un poco más feliz y realizado, cuando la leyeras. Es mucha pretensión, sin duda, pero yo la querría así. La querría así porque te quiero mucho.

Querría llenar el sobre de flores, de estrellas, de sonrisas, de palabras llenas de sentido, al mismo nivel de tu bondad.

Querría poner en el sobre los corazones de todos los que te aprecian incondicionalmente y con esa gente hacer una fiesta bien íntima para celebrar el acontecimiento. Más aún. Me gustaría que este mensaje llegara así, en el día mismo de tu cumpleaños. Ni antes, ni después. En la hora justa. En el día exacto. ¿Será posible que no me falle el correo?

Para ser original no compré ningún regalo para darte. Las felicitaciones no se renuevan. Las tarjetas de cumpleaños no cambian. Todo queda igual. Tan repetido. Por eso, resolví darte algo que nadie más te puede dar, porque no es una felicitación, porque no cabe en tarjetas; mi regalo para tu cumpleaños es lo más precioso que tengo, porque es un poco parte de mí mismo.

Es una llavecita especial que abre el cofre interior donde se encuentra todo lo que hay de más puro, verdadero, sagrado y personal. Esta llavecita no es de oro, pero tiene valor inmenso, porque va envuelta con aquella voluntad de hacer sólo el bien, sólo ayudar; no atropellar nunca. Si quieres, puedes llamarla... AMISTAD.

Que esta felicidad que te auguro, te acompañe siempre, siempre, y que sea mayor aún cuando agradezcamos juntos al Padre por tu existencia, recordando el día que naciste. !Qué lindo que existas!, !Qué bueno que seas tan importante para mí! y !Qué maravilloso el bien que siembras a lo largo de tus caminos! Dios sea alabado por todo. De un modo particular por el don de tu vida.

Allá en el cielo, recogerás un día las risas que hiciste brotar con profusión aquí, en la tierra. Un abrazo. Oraciones y gratitud ilimitadas. Sino existieras, habría un vacío en la tierra, en el mundo. En la vida. En el tiempo y en la eternidad. Estoy seguro que Dios firma, sonriendo, todo esto que te acabo de escribir...

2 comentarios:

Keyly dijo...

A mi tambien me gusta MUCHO estar de cumpleaños! Porque en ese día, puedo pensar en todo lo q he vivido, de forma distinta a como lo hago los demas dias..
la carta, esta muy bella!! Realmente la amistad es algo original, siempre que sea verdadera!!
Besos!! y danostu fecha de cumple, para felicitarte..jeje
Un abrazo!!

Angélica dijo...

Amigui!!!, gracias por la visita Keyly, tienes mucha razón la amistad es un valor que no podemos dejar perder. Besitos y un gran abrazo.